miércoles, mayo 30, 2018

martes, mayo 29, 2018

miércoles, mayo 23, 2018

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en aquellos tiempos la Alianza Francesa estaba en la calle 60 y por eso tenías que caminar desde la estación de tren dos veces por semana hasta allí : subías tranquilamente por Vanderbilt, donde sin tregua se veían grandes cantidades de hombres y mujeres trajeados haciendo uso del happy hour poniéndose hasta las cejas de cerveza y mojitos : luego llegabas al tramo alrededor de la J.P.Morgan donde por tu propio bien tenías que esquivar a los repartidores de comida con sus bicicletas locas, sus bolsas de papel barato y sus teléfonos encajados en las cinta de los cascos : eran todos hispanos muy bajitos y morenos y algunos pensaban que no les entendías cuando hablaban : tampoco es que dijesen nada malo, pero eras invisible : llegabas a Madison y desde ahí subías : había tiendas de chocolate, dulces japoneses, alguna galería de arte y boutiques de ropa y zapatos : cerca de la 58 estaba la torre Trump donde el Presidente o su mujer pasaban el fin de semana de vez en cuando : se sabía si estaban o no porque veías mucha más policía, perros y tipos con pinganillos en la oreja y gafas de sol discretamente despistados en cada esquina de dos en dos : ah, y con chalecos antibalas bajo las camisas de cuadros : en una ocasión hasta viste cómo tres agentes revisaban un 4x4 aparcado, miraron hasta los ceniceros por si alguien planeaba un alunizaje; esto era lanzar un coche bomba contra una luna, lo cual sonaba hasta poético : te pareció contradictorio que los tres hombres llevasen una especie de estrella de sheriff de espagueti western con un cartel que ponía "servicio secreto" : ça n'a pas de sens

otro de aquellos días estabais comiendo junto al lago en Connecticut, con un sol de justicia (expresión original del Libro de Malaquías del 460 a.C., refiriéndose al Apocalipsis) cuando Oli comentó que el parte meteorológico había predicho lluvia abundante : el cielo estaba más azul que un príncipe de la Disney por lo que os reísteis a gusto del algoritmo imperfecto

pero más tarde hubo noticias de dos tornados en el condado de Putnam y otros dos en New Haven, muy cerca de donde estabais : volaron muchos árboles y se desintegraron los tejados de un Dunkin' Donuts y un centro comercial de construcción barata : un granero colapsó : bastante suerte considerando que en la escala Fujita los tornados tuvieron fuerza 2 (vientos entre 178 y 217 km/h) y el mayor de ellos llegó a medir 600 yardas y recorrió 9'5 millas :  vientos bíblicos aparte, llovió tanto que muchos árboles no lo soportaron y se cortó el servicio ferroviario por miedo a que algún fresno acabase en las vías : incluso se fue la luz en algunos puntos de Nueva York : no os quedó otra que regresar en taxi : sentado atrás, sufriendo los rigores del aire acondicionado, imaginaste la lluvia de donuts en la localidad de Kent, del condado de Putnam, durante el tornado : esa si que habría sido una buena predicción

también recuerdas que luego bajaste a comprar un Côtes du Rhône y tu paseo coincidió con la puesta de sol entre nubes negras y cristalinas : la ciudad fue por momentos apenas una mancha gris profunda y amarilla : tras la tormenta el silencio se reflejaba en los charcos : las cimas de los rascacielos ardían de brillo : el aire se respiraba acerado y húmedo : como en un sueño exhausto