lunes, junio 22, 2015

viernes, junio 19, 2015

jueves, junio 18, 2015

martes, junio 16, 2015

lunes, junio 15, 2015

jueves, junio 11, 2015

miércoles, junio 10, 2015

martes, junio 02, 2015

un domingo cualquiera en Coney Island


sin título (te echo de menos)


...

Cuando ibas al trabajo lo hacías en tren. Solías salir de casa en la calle 36 y caminar por la avenida Madison hasta la 42 y girar hasta Grand Central. Te gustaban aquellas calles larguísimas donde la gente y los coches y las ventanas formaban un mosaico extraño pero, sobre todo, te encantaba entrar en la estación: sus techos altos, sus capiteles y aquel crudo y amargo contraste de turistas, colas, gente trajeada corriendo ocupadísima, personas perdidas y pobres sin techo durmiendo en el suelo y rebuscando en la basura.

El propio edificio -si lo mirabas más de cerca- ilustraba aquel mundo loco bipolar. Las bóvedas brillaban reflejadas en los suelos de mármol, los arcos eran majestuosos y una luz invisible y bonita entraba por las vidrieras gigantes; pero por debajo, en las entrañas de la estación, estaba el subsuelo oscuro y abrasador de las vías negras con basura acumulada, muros rotos podridos tiznados, columnas mal orientadas y cimientos pesados que se perdían en la vista de túneles y pasadizos de aire aceitoso.

Era bonito y feo a la vez.

sin título


sin título

Ayer una amiga y yo hablábamos de lo que la gente comenta cuando ve tus fotos. La realidad realidad es que nadie comenta nada, casi nunca. Es decir, yo sé que las veis, incluso creo que os gustan, pero que sepáis que este es un camino solitario por el desierto bajo el sol, sin agua y sin palmera.

Ni siquiera hay tormentas de arena o un mísero buitre que de cuenta de mi cadáver el día que toque.