domingo, 25 de diciembre de 2005

Hombre en un mercado


Me fue imposible entender cómo piensan los egipcios a pesar de que puse bastante empeño en salirme del cánon del turista ocasional. Anduve por donde pocos van, tratando de ver algo más que templos antiguos y obeliscos caídos; no sirvió para nada, nunca dejé de sentirme un extraño. Durante el viaje esta idea me molestaba un poco y no paraba de darle vueltas, sin embargo reflexionando acerca de ello encontré la clave: es ingenuo tratar de entender otros mundos si ni siquiera comprendo el mío propio.

Con este pensamiento me quedé satisfecho.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Posiblemente a cada egipcio,a cada gallego,a cada habitante de este confuso mundo,le pase exactamente lo mismo.
Dichoso el que al final de la vida alcanzó a tener un atisbo al menos de lo que es realmente vivir en este mundo.

Bienvenido,Ramón.

María

ramón dijo...

jeje tienes razón...

gracias María :)

Stella Alkaraz dijo...

para llegar a comprender a alguien con basta con seguirlo ni observarlo...ni durante una semana ni durante un mes...hay que entablar una relación, hay que compartir, hay que interactuar...