martes, 21 de julio de 2009

Mercado



Caminaba solo por este mercado cuando me pararon dos policías hindús. La cámara delante -me dijo uno con cara seria- no en el lado; que te la pueden robar. Ya van doce o trece veces en la vida que me advierten pero la pura verdad es que la única vez que alguien lo intentó fue en Galicia -una historia muy larga, otro día-. Aparte de eso una vez en Alcobendas alguien anónimo me robó mis zapatillas en el vestuario de la piscina. Un mono en Kathmandú me mangó un paquete de galletas. Y para de contar.

Supongo que he tenido suerte hasta ahora.

4 comentarios:

  1. hay imbeciles que roban la dignidad, el respeto y los deseos de otros...
    pero sobre todo se roban a sí mismo el poco alma que les queda.

    lo siento.

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  2. bueno hombre, que no es pa tanto

    XDDD

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  3. filipouskys(el cocodrilo sexual)3:41 p. m.

    joder en mi barrio las ratas andaban con navaja. Yo cuando pasaba el camion de la basura por mi casa le pedia que dejaran dos bolsas. xD

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