Edu y yo vimos a este hombre vendiendo en la bocacalle, era demasiado tentador hacerle una foto pero estaba muy cerca y era un poco violento. Así que le engañamos como a un niño; Edu se puso a señalar al fondo de la calle y hacer aspavientos y él le prestaba atención embelesado. Y yo hacía lo propio.
Fue divertido pero luego nos sentimos un poco como escoria.
esta foto debió llevar por título "objeto de nuestro capricho". Lamentablemente no lo viste, no lo vieron como a una persona.
ResponderEliminarN.